La Corporación Cívica fue primera en denunciar sobre Aerocafé

Por: Camilo Vallejo Giraldo. Gerente de la Corporación Cívica de Caldas.

El pasado 25 de mayo, Marco Aurelio Uribe García publicó en su blog de El Tiempo una columna titulada “Caldas, el paraíso de la impunidad”. Un texto que también fue replicado por otros medios como el portal de noticias regionales Eje 21. Esta es nuestra réplica.

Dentro de su columna, en un recuento de debacles contractuales del departamento, dijo que la Corporación Cívica de Caldas (CCC) no hizo nada frente al desastre de la contratación del Aeropuerto del Café. A continuación, trataré de demostrar que la apreciación de este columnista, al menos en lo que se refiere al tratamiento que hizo la CCC del caso del aeropuerto, parte de su falta de información antes de opinar.

Basta con una búsqueda en Google en los siguientes términos: “Corporación Cívica de Caldas” + “Aeropuerto del Café”. Al menos en la consulta que hago el 26 de mayo de 2017, aparece una nota de la revista Semana de 2014, titulada “El aeropuerto de Caldas: ¿otro elefante?”. En este informe se lee: “En efecto, varios terraplenes no sirvieron, lo que motivó una investigación de la Contraloría que vinculó a 31 funcionarios entre exgobernadores y exalcaldes, que fueron absueltos. El proceso sigue abierto solo con los contratistas, a quienes la Corporación Cívica de Caldas, una entidad gremial veedora, les descubrió otra perla: un carrusel de contratistas e interventores”. 

También aparece un informe de La Patria de Manizales, del año 2013: “Debilidad de Aerocafé comenzó desde estudios y diseños, afirma informe técnico de la Contraloría”. Dice lo siguiente: “El caso se abrió el 27 de enero del 2011, tras las denuncias de la Corporación Cívica de Caldas y este diario, por los nexos entre algunos constructores e interventores de la obra”.

Igual puede verse este otro informe de La Patria, más reciente, que tiene un buen recuento. O si se quiere este, de otro medio nacional, donde el nombramiento en Bogotá de Cruz Prada (exgerente de Aerocafé) dio para recordar la denuncia de la CCC en 2010. Lástima que la nota original no aparece en una búsqueda tan sencilla.

Si no es suficiente, también dejo el link de las denuncias originales. Aquí se puede descargar un archivo que contiene parte de las comunicaciones que la CCC envió en 2010 a la Procuraduría y a la Fiscalía. Un trabajo completo, estructurado, que da cuenta de los cruces entre contratistas y los interventores, y que sirvió como insumo para el informe inicial que se hizo en alianza con La Patria. También se puede descargar un derecho de petición de 2016, firmado por la gerente que me antecedió, que demuestra que hasta el día de hoy se ha hecho seguimiento del caso y se ha exigido justicia. Incluso son constantes nuestras participaciones en los espacios que brinda el Aeropuerto del Café para conocer sobre su situación actual.

Algunos críticos debaten si la denuncia de la CCC estuvo bien enfocada. Pero lo que nadie podrá desconocer, ni siquiera la opinión desinformada del columnista, es que las investigaciones oficiales sobre Aerocafé comenzaron con una denuncia de la CCC, en alianza con La Patria, que demostró ser veraz, completa y oportuna.

Los otros señalamientos de Marco Aurelio Uribe sobre la CCC no son más que sus opiniones. Es respetable su derecho a opinar, pero es lamentable que por el afán de sus opiniones desinforme a sus lectores sobre el papel de la organización en el caso de Aerocafé. A veces repetir y repetir los lugares comunes no deja espacio para informarse bien. Aunque también sus otras percepciones podrían refutarse: para que la gente se haga al menos una opinión más completa. Parece que el columnista retoma ideas trasnochadas para revivir peleas viejas, no para discutir con la CCC sino para deslegitimarla: hablar mal del mensajero para no tener que buscar argumentos contra el mensaje. Pero habrá otro momento y otro espacio para dar respuesta a sus opiniones y demostrar que su posición sobre nosotros se está anquilosando.

Con el resto de la columna podemos estar de acuerdo. Cualquier expresión que no deje olvidar nuestros errores como región debe leerse y compartirse. La impunidad frente a la corrupción de Caldas ha sido un monumento a la vergüenza, al punto que aún no conocemos qué pasó exactamente en esos hechos de corrupción, ni siquiera sabemos qué es lo que no podemos repetir. Por eso los llamados de la CCC a la justicia son permanentes.

El columnista Uribe García conoce la política local, ha tenido la oportunidad de vivirla de cerca, mucho más que otros caldenses. Ojalá, así como hizo este recuento de nuestras tragedias públicas, también nos ayude a recapitular las razones concretas por las que las entidades de control pierden eficacia y autonomía ante los políticos de la región: ¿cómo eligen a contralores, procuradores y fiscales? ¿Los nombran con algún compromiso? ¿Con cuántos recursos cuentan? ¿Qué miedos tienen? Para que no nos quedemos solo en el repaso de los hechos. Ojalá también nos ayude a detectar cuáles son, hoy, los funcionarios o funcionarias que podrían llevar al departamento a repetir tragedias así: para no creernos eso de que la corrupción es solo la del pasado.

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