El año pasado empezamos a interesarnos en el Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP) del Centro Histórico de Manizales, por las dudas sobre la idoneidad técnica del equipo seleccionado por la pasada administración de la ciudad para formularlo.
La increíble y triste historia del PEMP del Centro histórico de Manizales
La revisión del tema demostró tres cosas:
- La primera es que la actual administración recibió un documento recién salido del horno, elaborado en un plazo récord de tres meses por una fundación que no parece contar con la experiencia necesaria para este tipo de proyectos y que había costado una importante suma de dinero.
- La segunda es que el resultado del proyecto requería ajustes sustanciales para presentarlo al proceso de aprobación por parte del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, que opera en el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes.
La tercera es que el plan requiere equilibrar las necesidades complejas y, en algunos casos, opuestas de muchos grupos de interés. Por eso era indispensable respaldarlo con un proceso participativo robusto, en el que las necesidades de todos los afectados fueran ponderadas y concertadas, para que el resultado final sea legítimo y duradero.
Eso era lo que tenían en sus manos el 1 de enero de 2024: un insumo que todavía tenía mucho que mejorar antes de poder presentarse a aprobación.
¿Qué es el PEMP del Centro Histórico de Manizales?
El PEMP es un plan técnico y normativo que establece las reglas y acciones necesarias para preservar el patrimonio cultural del centro histórico, al tiempo que permite su uso y desarrollo de manera ordenada. Este instrumento tiene una jerarquía superior al Plan de Ordenamiento Territorial (POT), aunque se aplica únicamente dentro del área protegida del centro.
En términos prácticos, el PEMP define aspectos como:
• La conservación de edificios patrimoniales.
• Los usos permitidos del suelo (comercio, vivienda, turismo, servicios, etc.).
• Las alturas y características de las construcciones.
• El manejo del espacio público, la movilidad y los equipamientos.
• Las acciones necesarias para mitigar riesgos y proteger el valor histórico del lugar.
También busca articular la protección del patrimonio con las dinámicas sociales, económicas y urbanas del centro, donde conviven residentes, comerciantes, instituciones y actividades culturales.
El PEMP es fundamental porque permite orientar el futuro del centro histórico de forma equilibrada, asegurando que su desarrollo no destruya su valor patrimonial. Su importancia radica en que:
• Protege el patrimonio cultural: garantiza que los edificios y el entorno histórico se conserven para las futuras generaciones.
• Organiza el crecimiento urbano: define reglas claras sobre cómo se puede construir, transformar o intervenir el centro histórico.
• Coordina la acción pública: obliga a diferentes entidades del gobierno a trabajar de forma articulada en la gestión del centro.
• Fortalece la identidad y el valor económico del centro: al conservar su patrimonio, contribuye a dinamizar el turismo, el comercio y la vida urbana.
• Garantiza participación ciudadana y apropiación social: permite que la comunidad tenga un rol en la definición del futuro del corazón histórico de la ciudad.
¿Qué ha pasado desde el principio de esta administración?
Lo primero es que, aunque el convenio que la Secretaría de Planeación firmó con FUNDARTE tiene acta de liquidación de diciembre de 2023, al parecer la Alcaldía de Manizales consiguió que la entidad continúe en su calidad de conveniante, disponiendo y gestionando el personal profesional y técnico necesario para la ejecución de las actividades propias de la formulación de la fase II del PEMP, sin necesidad de formular un nuevo convenio o contrato, sino como continuación del Convenio No. 2309131261, firmado en 2023. Esto parece confirmarse porque ni en el portal anticorrupción del Estado colombiano, ni en los registros del SECOP II de la Alcaldía de Manizales, se encuentra información sobre contratos adicionales.
El PEMP va a afectar a muchas de las secretarías del municipio. Planeación y Cultura y Civismo son las líderes del proceso, pero no las únicas. Hacienda, Infraestructura, Medio Ambiente y Gobierno, entre otras, deben articularse, y por eso su voz es importante en el proceso. Sin embargo, no deja de sorprender que durante todo 2024 solo se hayan socializado los resultados del proceso de formulación con FUNDARTE ante funcionarios de la administración pública. De acuerdo con las respuestas al derecho de petición que formulamos sobre este tema en 2024, no ocurrió ningún espacio de conversación participativa con la ciudadanía.
También se menciona la radicación, para asistencia técnica ante el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, de la solicitud de revisión del proyecto fase II del PEMP del Centro Histórico de Manizales, una revisión que, con base en respuestas anteriores, no es clara en términos de objetivos y alcances.
En 2025 se realizaron mesas intersectoriales – que más parecen interadministrativas por realizarse entre los funcionarios de las secretarías del municipio- entre la administración y FUNDARTE. Trabajaron en la programación y preparación de mesas técnicas para los funcionarios de la Alcaldía que conformaron las mesas temáticas; desarrollaron el trabajo de las mesas en encuentros presenciales; recibieron el documento consolidado con las observaciones de los funcionarios y lo entregaron a FUNDARTE.
El Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes fue informado del desarrollo de estas actividades y posteriormente se le socializaron los avances realizados.
Se menciona en el derecho de petición la realización de unos espacios denominados “Viernes de PEMP”, definidos como talleres pedagógicos comunitarios orientados a la sensibilización de la comunidad sobre temas referentes al PEMP, preparando la base social para su participación efectiva en las socializaciones del documento. Sobre esto es necesario precisar dos aspectos: primero, que los espacios realizados en 2025 no se dedicaron exclusivamente al PEMP; por ejemplo, el programa de estímulos de la administración municipal fue uno de los temas socializados en esas sesiones; y segundo, que la socialización no es equivalente al diálogo ciudadano en espacios verdaderamente participativos.
Han pasado dos años y la comunidad —es decir, los residentes del Centro Histórico, los propietarios y empleados que trabajan en sus oficinas y locales comerciales, así como las personas o entidades que tienen inmuebles patrimoniales por su valor arquitectónico e histórico—, en otras palabras, la población que lo habita, lo disfruta y lo vive, no ha hecho parte propositiva de una conversación estructurada, tampoco conoce los avances y el estado de lo que la administración ha ajustado y revisado en sus dos primeros años. Algunos pudieron acceder a espacios de socialización, pero no a una conversación en la que ambas partes se escuchen, comprendan y avancen en consensos.
En el 2026, el pasado viernes se realizó un espacio de socialización en el Banco de la República una sesión en la que los Secretarios de Planeación y Cultura y Civismo socializaron los avances en la formulación de la Fase II del PEMP. Entre los temas sobresalientes de la presentación se mencionó la Certificación del Centro Histórico de Manizales como un destino turístico y sostenible, los incentivos tributarios concedidos a los ciudadanos por conservación y exaltación de inmuebles, los aspectos más relevantes para la formulación del PEMP y el cronograma para su radicación para revisión y aprobación en Mincultura antes de terminar el 2027.
La buena noticia es que anunciaron la apertura de unas mesas de trabajo colaborativo y abiertas a todos los interesados que van a girar alrededor de 12 temas:
• Estudio histórico y valoración
• Contexto urbano
• Movilidad
• Gestión del riesgo
• Aspectos económicos
• Marco legal
• Patrimonio material e inmaterial
• Estructura urbana
• Medio ambiente
• Aspectos sociales
• Turismo e industrias creativas
• Gestión institucional y financiera
Porque es importante esta apertura al dialogo ciudadano:
El reto del PEMP es que un espacio tan importante y con un valor cultural de la talla del Centro Histórico de Manizales debe ser amigable para todos, en un equilibrio en el que el patrimonio se proteja dentro de una visión que supere lo inmediato, para mantener en el tiempo un legado valioso con un inmenso potencial turístico, pero en el que todas las actividades residenciales, comerciales, educativas, entre otras, sigan ocurriendo en provecho de todos; eso solo es posible cuando la administración supera la urgencia de resolver sus necesidades internas y pasa a articularse con todos los demás actores.