Informe de Seguimiento, Parque Tecnológico de Villamaría (Futura): lo que se preguntó, lo que se respondió y lo que aún no está claro

Desde el año 2024, la Corporación Cívica de Caldas decidió hacer seguimiento al proyecto del parque tecnológico de Villamaría (Parque Futura), una iniciativa financiada con recursos del Sistema General de Regalías, la Gobernación de Caldas y la Alcaldía de Villamaría.

La financiación proveniente del Sistema General de Regalías es importante, porque esos recursos tienen destinación específica, la misma que se describe con toda claridad en el listado de objetivos específicos del proyecto en la MGA, presentada para conseguir esa financiación. Estos objetivos son:

  1. Promover la innovación empresarial de base científica y tecnológica, estimulando las interacciones entre empresas de TIC, empresas de apuestas productivas, investigadores y gobierno, a través de la atracción a una zona geográfica específica considerada como estratégica para el departamento”.
  2. Acelerar la productividad empresarial y la competitividad regional a través de la inversión en la creación de capacidades para la habilitación de un portafolio de servicios de alto valor agregado, orientado al desarrollo de empresas innovadoras o de base tecnológica, incubación y aceleración de empresas, asesoría empresarial y divulgación social del conocimiento científico generado”.
  3. Facilitar la creación de nuevas empresas de base tecnológica, spin-offs, startups y el fortalecimiento de empresas existentes para que sean reconocidas como empresas altamente innovadoras”.

De acuerdo con la respuesta a un derecho de petición que presentamos en 2024 ante la Secretaría de Desarrollo, Empleo e Innovación, que es la encargada de sacar adelante este proyecto, y que ellos contestaron el 9 de septiembre de ese mismo año, el parque tecnológico se encontraba en etapa de inversión hasta el 31 de diciembre de 2024, de acuerdo con lo aprobado por la Secretaría Técnica del OCAD de Minciencias. Agregaban, además, que se proyectaba la ocupación por parte de empresas, emprendedores y actores de apoyo al ecosistema, así como la prestación de servicios especializados durante el primer trimestre de 2025. Esa respuesta la firmaba la Dra. Daissy Lorena Álzate Moreno, secretaria de la cartera en ese momento. Sin embargo, esos objetivos aún no se cumplen y por eso mantenemos un seguimiento cercano frente a los avances del parque.

Para conocer más del seguimiento que hemos hecho al proyecto, los invitamos a consultar nuestros anteriores comunicados en los siguientes vínculos:

 

Gobernación de Caldas responde sobre el futuro del Parque Tecnológico de Villamaría

 

 

Parque Tecnológico de Villamaría: más de 2 años después de su entrega, aún sigue sin prestar el servicio esperado

 

 

AVANCES DEL AÑO 2025

En 2025, la Gobernación de Caldas comprendió que jurídicamente no era posible operar el parque de manera directa y que, por lo tanto, era necesario crear una “entidad/corporación” que contara con las competencias legales que requiere el funcionamiento del proyecto. También avanzaron en establecer relaciones con actores institucionales potencialmente interesados en aportar desde su know-how institucional a la iniciativa. La concreción de esas alianzas, nos informaron, requiere la aprobación de la Asamblea Departamental de Caldas.

En diciembre del año pasado esperaban poder presentar dos proyectos de ordenanza: uno para la constitución de la nueva entidad/corporación y otro para el financiamiento del parque como eje articulador de la política de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Gobernación de Caldas. Ambos documentos, nos dijeron en diciembre de 2025, se debían presentar en el periodo de sesiones extraordinarias que esperaban programar en enero de 2026. Sin embargo, la presentación de los proyectos no ocurrió en el primer trimestre del año.

 

LA REALIDAD EN ABRIL DE 2026

Por eso, y en continuidad con la labor de seguimiento y veeduría al desarrollo de este proyecto, el 5 de marzo de 2026 se envió un derecho de petición formal a la Secretaría de Desarrollo, Empleo e Innovación de Caldas, con un cuestionario bastante completo que buscaba entender cómo se está estructurando este proyecto desde todos los ángulos posibles.

No se trató de una consulta general: formulamos preguntas muy concretas sobre cómo se va a gobernar el parque, de dónde van a salir los recursos, cuál es su modelo de negocio, qué riesgos se han identificado y cómo se van a controlar, entre muchos otros aspectos. En total, se abordaron nueve grandes bloques temáticos que, en conjunto, permiten evaluar si el proyecto está realmente listo para avanzar.

La Secretaría respondió el 13 de abril de 2026, y esa respuesta es la base de este análisis.

Si uno mira la respuesta en conjunto, lo primero que queda claro es que el proyecto todavía está en una etapa temprana. Es decir, aún no estamos frente a un parque tecnológico listo para operar, sino frente a una iniciativa que todavía se está organizando desde lo jurídico y lo financiero.

La Gobernación todavía tiene pendiente presentar los dos proyectos de ordenanza. La nueva entidad/corporación sería una sociedad de economía mixta sin ánimo de lucro, lo que implica participación pública y privada.

Ahora bien, aunque ya se había hablado de esa estructura, se observa que aún no existe un modelo de gobernanza formal. Lo que hay son ideas en construcción, pero no un documento oficial que diga exactamente cómo se tomarán las decisiones, cómo se distribuirá el poder entre los actores o qué mecanismos garantizarán el equilibrio entre lo público y lo privado. Esto no es un tema menor. Uno de los elementos que ha permitido que en Manizales y Caldas se generen alianzas público-privadas altamente exitosas ha sido un equilibrio de poderes en que los privados no solo aportan su know-how frente al tema en que se trabaja, sino también su compromiso con los objetivos en el largo plazo y la implementación de modelos de operación meritocráticos y basados en indicadores de gestión.

Estaremos atentos a lo que se defina sobre estos temas en los estatutos de la nueva entidad, que serán finalmente los que definan las características de la alianza público-privada.

En cuanto a los recursos, la decisión fue financiar el proyecto con ingresos derivados del aumento en el recaudo del impuesto de registro, producto de la actualización catastral. La Secretaría presenta esta posibilidad como una fuente estable y creciente, con proyecciones hasta el año 2033, lo que en teoría permitiría sostener la operación del parque durante varios años.

Mencionan aportes importantes en dinero por parte de la Gobernación y en especie por parte de la Universidad de Caldas y de la Cámara de Comercio de Manizales por Caldas. Sin embargo, estos compromisos todavía están en un nivel preliminar y no hacen parte de una estructura consolidada.

Ahora, más allá de lo que sí se respondió, es importante detenerse en cómo se respondió. Muchas de las preguntas no fueron contestadas con información concreta, sino con explicaciones generales o con la aclaración de que esos temas se definirán más adelante. Por ejemplo, no hay una matriz de riesgos disponible, no parece haber un modelo de sostenibilidad financiera detallado, no hay proyecciones claras de ingresos ni un portafolio de servicios definido.

Lo mismo ocurre con los indicadores de desempeño. No se sabe cómo se va a medir el éxito del parque, ni qué metas se esperan alcanzar, ni cómo se le va a rendir cuentas a la ciudadanía. Tampoco hay claridad sobre la política de propiedad intelectual, que es un tema central en cualquier ecosistema de innovación.

Como ya lo mencionamos, algunos de esos temas se definirán en los estatutos de esa nueva entidad que, como es frecuente en la creación de entidades con participación pública, se definen en los meses siguientes a la constitución del nuevo ente.

Hay además un conjunto de preguntas que simplemente no fueron respondidas de fondo. Por ejemplo, no se entregó información sobre posibles compromisos contractuales previos que puedan afectar la gobernanza del proyecto. Tampoco se desarrolló el tema de incentivos tributarios, más allá de señalar que algunos aspectos corresponden al municipio.

Sin embargo, quizás lo más relevante es que toda la parte estratégica del proyecto —es decir, para qué va a servir realmente el parque, en qué sectores se va a especializar, cómo va a generar valor, cómo va a atraer empresas e inversión— todavía parece estar pendiente. Por el momento, el parque es simplemente un edificio.

Si uno lo resume de manera sencilla, lo que no se respondió cubre prácticamente todo lo que permite entender si el proyecto es viable en la práctica: el modelo de negocio, la estrategia, los riesgos, los mecanismos de control y los resultados esperados.

Desde el punto de vista jurídico, esto plantea una discusión importante. En Colombia, la gestión pública está regida por el principio de planeación. Esto significa que, antes de comprometer recursos o crear estructuras institucionales, deben existir estudios serios que sustenten las decisiones. Además, la Ley 1712 de 2014 establece que la información pública debe ser completa y accesible, lo que refuerza la necesidad de contar con documentación clara y disponible para la ciudadanía.

 

LOS TEMAS PENDIENTES:

La utilización del edificio por parte de la Secretaría de Tránsito ya parece estar siendo resuelta; se espera que se reubiquen antes de que termine este semestre.

La ubicación de los funcionarios de la Secretaría de Educación es un tema mucho más difícil. Aunque en la MGA del proyecto no se menciona la asignación de espacio para este propósito, un documento presentado por la Gerencia Caldas de la Contraloría General de la República en la pasada mesa de participación ciudadana realizada en el parque muestra que, entre los documentos complementarios presentados al OCAD, está la disposición de algo más de 2.000 m² para este propósito, lo que validaría su funcionamiento dentro del entorno del parque. Sin embargo, los funcionarios de la Secretaría mencionan reiterativamente su descontento con la situación, además de un listado de quejas sobre las condiciones de esa sede para la eficiente realización de su labor.

Las gestiones para el reemplazo del piso de la terraza de la primera planta avanzan exitosamente, ya se terminó la reparación de los televisores. Siguía pendiente, al pasado jueves 16 de abril, resolver el daño de la puerta del garaje.

CONCLUSIONES

En términos generales, parece haber una intención clara de avanzar, especialmente en lo normativo y en la búsqueda de financiación, pero todavía no hay suficiente información para entender cómo va a funcionar realmente el proyecto. Esto no significa necesariamente que el proyecto esté mal encaminado, pero sí evidencia que hay una brecha importante entre la decisión de avanzar y el nivel de madurez técnica que debería tener una iniciativa de esta magnitud.

El equilibrio de poderes indispensable para una alianza público-privada exitosa todavía está pendiente, al igual que el portafolio de productos y las acciones prioritarias para desarrollar los objetivos misionales del parque, aunque seguramente varios de esos temas se resolverán en los estatutos de la nueva entidad/corporación.

La veeduría ciudadana sigue siendo un insumo importante para garantizar que el parque sea fiel a los objetivos por los que se solicitaron los recursos de regalías. Es responsabilidad de todos los caldenses que ese edificio sea el eje articulador y generador de una nueva oferta industrial más sofisticada e innovadora, que cree valor y prosperidad en nuestro territorio. El Parque Tecnológico Futura no puede ser solo un edificio en Villamaría.

 

 

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