La Corporación Cívica de Caldas (CCC) analizó la información entregada por la Alcaldía de Manizales frente a la suspensión del sistema público de bicicletas de la ciudad, conocido como Manizales en Bici. A partir de las respuestas obtenidas, se evidencian dificultades financieras, operativas y de sostenibilidad del modelo implementado; sin embargo, también persisten interrogantes sobre la claridad jurídica de la decisión, el manejo de las bicicletas que pertenecían al sistema, y la ausencia de estudios y soportes documentales que permitan evaluar de manera integral el proceso.
La CCC encontró las siguientes alertas y aspectos relevantes:
- La Alcaldía argumenta que el sistema público de bicicletas era financieramente inviable y que requería cerca de $1.000 millones para continuar operando de manera básica.
- No existe claridad jurídica sobre el cierre del sistema, debido a que no se expidió un acto administrativo formal que ordene el cese definitivo de la operación. La administración sostiene que el sistema correspondía a una estrategia facultativa de fomento y no a un servicio público obligatorio.
- No se realizaron procesos de participación o socialización con usuarios y ciudadanía antes de suspender la operación.
- No fueron entregados los estudios técnicos, financieros ni las evaluaciones costo-beneficio que sustentarían la decisión de suspender el sistema, aunque fueron solicitados por la CCC en el derecho de petición.
- Las bicicletas restantes continúan almacenadas en bodegas o predios municipales, lo que genera riesgo de deterioro de bienes públicos. Entre las bicicletas almacenadas se encuentran unidades donadas por el Ministerio de Transporte y bicicletas electroasistidas que, según la respuesta, aún se encontrarían en buen estado.
- El abandono y deterioro progresivo de las estaciones terminó generando afectaciones al espacio público y posibles impactos sobre los recursos invertidos. Varias estaciones ya fueron desmontadas y las demás serán retiradas gradualmente.
*Informe realizado a partir de la información entregada el 13 de mayo de 2026 por la Alcaldía de Manizales a la CCC, como respuesta a un derecho de petición.
A continuación, más detalles del programa y lo que se encontró acerca de su cierre:
¿Qué fue Manizales en Bici?
Manizales en Bici fue el sistema público de bicicletas de la ciudad, impulsado por la Alcaldía de Manizales como una estrategia de movilidad sostenible y promoción del uso de la bicicleta. El programa comenzó a implementarse aproximadamente en 2015 y, con el paso de los años, llegó a contar con nueve estaciones distribuidas en distintos lugares de la ciudad, bicicletas convencionales y algunas electroasistidas. Parte de las bicicletas fueron donadas por el Ministerio de Transporte.
El sistema permitía el préstamo gratuito de bicicletas mediante registro en una plataforma digital y buscaba complementar otras estrategias de movilidad alternativa en la ciudad. Durante varios años, Manizales en Bici se presentó como una apuesta para promover medios de transporte sostenibles, reducir el uso del vehículo particular y fortalecer la movilidad activa en una ciudad con condiciones geográficas complejas.
¿Qué pasó con el sistema de transporte?
Aunque “Manizales en Bici” operó entre 2015 y 2023, durante varios periodos presentó dificultades que afectaron su estabilidad y consolidación. El sistema tuvo suspensiones prolongadas y problemas recurrentes relacionados con mantenimiento, vandalismo, robo de cableado en estaciones y deterioro de bicicletas.
A esto se sumó una baja apropiación ciudadana, factores que terminaron afectando el uso continuo del programa y su sostenibilidad en el tiempo.
El sistema público “Manizales en Bici” dejó de operar desde 2024. En mayo de ese año, la Secretaría de Medio Ambiente de Manizales informó públicamente que el programa debía replantearse debido al deterioro de las bicicletas y las dificultades operativas encontradas. En ese momento, la administración señaló que habían encontrado bicicletas “sin frenos”, con problemas mecánicos y en malas condiciones de seguridad, situación que impedía continuar prestando el servicio en condiciones adecuadas.
Posteriormente, durante 2025, la Alcaldía de Manizales confirmó que el sistema no continuaría de manera definitiva. Según lo informado, la decisión obedeció principalmente al bajo uso del programa, el alto costo de operación y la necesidad de realizar nuevas inversiones para reemplazar bicicletas y estaciones por su deterioro y obsolescencia técnica. La administración también indicó que el sistema requería recursos significativos para volver a funcionar y que el número de usuarios no justificaba financieramente mantener el modelo.
¿Por qué la Alcaldía decidió suspender el sistema público de bicicletas?
Según la información entregada por la Alcaldía como respuesta al derecho de petición, la principal razón para suspender el sistema fue su inviabilidad financiera y operativa. La administración indicó que mantener el programa requería cerca de $1.000 millones para continuar funcionando de manera básica y que cada viaje realizado representaba un costo superior a $50.000. Además, señalaron que reactivar plenamente el sistema implicaría nuevas inversiones para reemplazar bicicletas y estaciones debido a su deterioro y obsolescencia técnica.
La administración también argumentó que el sistema tenía un bajo nivel de uso frente a la población de la ciudad. Según la respuesta, en noviembre de 2023 el programa registró 617 usuarios, equivalentes al 0,13 % de la población de Manizales. Así mismo, mientras por la ciclobanda de la Avenida Santander transitaban en promedio 1.659 ciclistas diarios, solo 111 pertenecían al sistema público.
Frente al estado del sistema, la información entregada evidencia problemas relacionados con el deterioro de los activos y la supervisión del programa. La Contraloría General de Manizales ya había identificado en 2023 deficiencias en la supervisión del contrato de operación y problemas de almacenamiento de las bicicletas, situación que derivó en un hallazgo administrativo con presunto alcance disciplinario.
La administración informó que durante 2024 fueron dadas de baja 114 bicicletas por problemas de seguridad y desgaste asociados a su antigüedad. Sin embargo, no fueron entregadas las actas de baja, informes técnicos ni registros contables solicitados por la CCC para verificar este proceso.
Actualmente, las bicicletas restantes continúan almacenadas en un predio municipal del barrio Las Américas bajo custodia de la Secretaría del Interior. Entre ellas se encuentran 50 bicicletas donadas por el Ministerio de Transporte y 20 bicicletas electroasistidas que, según la respuesta oficial, aún se encontrarían en buen estado.
Aunque la CCC solicitó copia de actos administrativos, estudios técnicos, soportes contables e información detallada sobre el estado y destinación de las bicicletas y demás activos del sistema, estos documentos no fueron anexados en la respuesta al derecho de petición. La respuesta entregada por la administración fue principalmente textual y descriptiva, sin incluir soportes que permitieran verificar de manera integral las decisiones adoptadas frente al programa.
Recomendaciones:
Para la CCC es importante que la suspensión del sistema público de bicicletas esté acompañada de mayor transparencia y discusión pública sobre el futuro de la movilidad sostenible en Manizales. Aunque la administración justificó el cierre por razones fiscales, operativas y técnicas, no fueron anexados estudios financieros completos ni documentos que evidenciaran la evaluación de alternativas antes de finalizar el programa.
También preocupa que no se hayan realizado procesos de participación o socialización con usuarios y actores relacionados con movilidad sostenible antes de adoptar la decisión.
Así mismo, es importante tener en cuenta que “Manizales en Bici”, aunque operó entre 2015 y 2023, tuvo un funcionamiento inestable, con suspensiones prolongadas y retrasos en su reactivación, lo que dificultó su consolidación y apropiación ciudadana. A esto se sumó la falta de estrategias continuas de promoción y pedagogía sobre el uso del sistema.
La CCC también advierte sobre el riesgo de deterioro de las bicicletas y demás activos públicos que permanecen almacenados. Mientras tanto, varios bienes que aún podrían tener utilidad continúan guardados y expuestos a posibles afectaciones, por lo que resulta importante que la administración defina con claridad su destinación futura y evalúe si pueden ser reutilizados o aprovechados.
Finalmente, aunque la administración decidió priorizar otras estrategias como ciclorrutas, ciclobandas, cicloparqueaderos y subsidios de transporte para estudiantes, la Corporación considera importante que estas medidas cuenten con seguimiento y evaluación sobre su impacto en la movilidad de la ciudad y su sostenibilidad en el tiempo.